Publicación del microrrelato “Ortografía asesina”

Mi microrrelato “Ortografía asesina” ha sido seleccionado para aparecer en el libro “Antología I Concurso de Relato Policiaco” de Letras con Arte. Dejo por aquí el microcuento:

 

El asecino se encondia donde nadie podria encontrarlo. Avía matado a Yeni, Karlos, Pedro y Sandra y avia zalido hileso. La polisia tenia una sola pista: su mala hortografia.

¡Ándese con cuidado! Intrnt y el mvl l welven analfabto!! :O

García Márquez, en aquel famoso discurso, tenía su parte de razón al dar a entender que la ortografía es un instrumento macabro para separar a los letrados de los iletrados, a los cultos de los incultos, esto es, a los privilegiados de los desafortunados, a los ricos de los pobres. En definitiva, la ortografía es una broma atroz de la élite económica e intelectual. Un muro. Una barrera. No voy a entrar en si esto debería ser así o no, en si la Asociación de Academias debería compadecerse o no de los hispanohablantes suprimiendo de una vez por todas las grafías ambiguas o sin correspondencia alguna con un fonema porque, bueno, pienso que la ‘ll’ es una letra súper guay y siempre me la imagino como unos siameses que no quieren separarse y la ‘h’, después de todo, nunca ha dicho nada para que nos volvamos en su contra. Simplemente quiero señalar que, como tantas otras cosas en la vida, tu forma de escribir te marca, es tu estrella de David. Nuestros mecanismos para juzgar a las personas son múltiples, variados y coloridos, y uno de ellos es la escritura. Si alguien escribe con faltas de ortografía (no digamos ya de coherencia o cohesión, que pueden ir o no acompañadas de las primeras) inmediatamente lo clasificamos como una persona inculta, poco leída, analfabeta o, en el mejor de los casos, descuidada.

De ahí proviene el terror acérrimo hacia los mensajes del móvil o sms y a la escritura a través de chat por Internet. Según padres, profesores, castellanos viejos y no sé qué otros oligarcas, la ‘escritura 2.0’ (sms, chat) hace que uno olvide por completo la ortografía y se vaya transformando lenta pero irremisiblemente en un analfabeto funcional. Nada más alejado de la realidad. Cuando me comunico a través de chat o sms, yo tb utilizo abreviaturas pq es + cómodo y acabo antes. Pero q aora scriba así no kiere decir q vaya a acer lo mismo si tengo q redactar un examen o mi currículum. Sé manejar los dos registros, de la misma manera que no escribo igual una carta dirigida a un amigo que al director del Banco Santander (a no ser que el director del Banco Santander fuese amigo mío, claro). Simplemente se trata de un registro diferente del habitual, con sus propias claves y señas. Escribir de esta manera no es lo que perjudica mi conocimiento de la ortografía. Lo que me lleva a desconocer las reglas de la escritura es no ir al colegio (o, a veces, ir al colegio), no leer, no practicar, que nadie me corrija al escribir una redacción en los centros oficiales de enseñanza que supuestamente deberían entrenarme para adquirir estas destrezas. Si en Internet se pone de manifiesto el desconocimiento ortográfico de muchos usuarios, es ya algo distinto. No es la causa, sino el medio que nos ha permitido darnos cuenta de que realmente hay mucha gente con problemas a la hora de ajustarse a las normas dictadas por nuestra limpia y esplendorosa Academia. Rebeldes ortotipográficos contra el Imperio.

Tanto a este respecto como en referencia a otros asuntos, deberíamos dejar de demonizar Internet y empezar a hacer más hincapié en sus beneficios. Al menos en Internet la gente lee y escribe, y mucho. ¿No es eso ya un avance?

Salud y larga vida a la RAE.