El funeral de Augustus

Yo no quiero ir, pero no puedo hacer nada. Me avergüenza estar en su compañía. Augustus es un hombre detestable. Me lleva en contra de mi voluntad a ver al pobre Franz, que en vida se creyó amigo íntimo de mi monstruoso amo. Yo estoy escondida. A oscuras. No quiere que salga, porque si lo hago podría delatarle. Lo escucho dar el pésame a María, la hermosa y cruel viuda. Otras cosas menos tristes le he oído verter en sus oídos. Luego, Augustus se acerca a un tal Bernard, al que supongo también amigo del difunto Franz. Compungido, Bernard le confiesa a Augustus que Franz habló con él antes de suicidarse. Estaba muy afectado, porque descubrió que María tenía un amante. Él no le creyó. Entonces Franz le mostró la factura de una costosa pipa de espuma de mar, a nombre de María. Franz no fumaba y María no quiso contarle para quién la había comprado. Bernard le pide a Augustus que todo quede entre ellos. Augustus lo promete. Llega hasta mí para asegurarse de que no me he movido y me da unos toquecitos en la oscuridad. No soporto esta situación. Yo lo supe desde el principio. Me siento culpable. Pero, ¿qué podía hacer entonces? ¿Qué puedo hacer ahora?  Augustus es implacable. Cuando no haya testigos, me sacará de su bolsillo, me llenará de tabaco y me chupará sin compasión.

Lola la polípata

Lola era polípata porque sabía hablar español e inglés. Qué orgullosa lo declaraba. Pero si queremos ser exactos, precisos, justos o matemáticos, no sería correcto afirmar que Lola “hablaba dos idiomas”. Lola, más bien, mordía español, pateaba inglés, pegaba erres, escupía conjunciones, bateaba adjetivos, chupeteaba vocales, masticaba preguntas, rumiaba subjuntivos, gateaba los plurales, desquiciaba exclamativas. Lo que hacía Lola, en definitiva, no era estrictamente “hablar”. Cuentan que cuando quiso aprender lo que antes conocíamos como el idioma del amor en Francia se sintió un misterioso temblor y una grieta atravesó las colonias de parte a parte. Los kroizzanets ya no saben igual ni nadie va ya a los bayetes.

Borrachera apócrifa

He tenido la suerte de ser una de los veinte poetas seleccionados en el concurso para formar parte del cuaderno 20 poemas a Baco: homenaje al vino, que se presentará hoy a las 20:00 h en Las Palmas de G.C.

Les dejo con mi poema seleccionado, “Borrachera apócrifa”.

¡Yo seré su Moisés!

Abriré los vinos

para liberarles,

para liberarles a todos

ya no recuerdo muy bien de qué

y marchar por el desierto

los años que hagan falta

para llegar al paraíso de uvas

que nos prometieron.

¡La viña del Señor!

Nos regocijaremos

las treinta y seis tribus

y yo beberé

del ombligo de mi esposa,

del cuello de mi Séfora,

que según el diccionario es

alta y estrecha,

de cuello largo,

con dos asas,

terminada en punta

y muy usada por los antiguos griegos y romanos,

aunque eso último no es

sino una calumnia enciclopédica.

El vino lo emplearemos,

ya verán,

para todo:

por ejemplo, como veneno de mentirosos

o como medicina de hombre triste y sabio.

Presentación del libro “Hotel Madrid. Poemas”.

Hoy a las 20:00 en la Plaza Cairasco de Las Palmas de G.C. se presenta el libro Hotel Madrid. Poemas, dentro del III Festival Atlántico de Poesía “de Canarias al mundo”. Este libro es una recopilación de poemas de los integrantes del Taller de Poesía “Espejo de paciencia” (cuyo blog pueden conocer pinchando aquí), coordinado por Juan Francisco González-Díaz.  Este libro ve la luz gracias a los esfuerzos de Helio Ayala, Juan Francisco González-Díaz y Máximo González Guardia, los coordinadores. La portada es una creación de Beatriz Astudillo Meléndez, otra integrante del taller.

En este libro se incluyen cinco poemas míos. Les dejo con uno de ellos.

Decían

que podía leer

las arrugas de los pétalos,

que en secreto

se afilaba los pezones,

que tenía el corazón

apretado como una manzana.

Decían

que se frotaba las axilas

con melaza y pan de otoño,

que solo comía

fotografías y huevos,

que se cortaba el cabello

con trozos de espejo gris.

Yo,

cuando la conocí,

solo me fijé

en las flores rojas

sobre sus muñecas.

 

1275596_10202085319162665_1054532312_o

 

Autores de Hotel Madrid. Poemas

Beatriz Astudillo Meléndez (blog)
Helio Ayala Díaz (blog)
Olga Cabrera Negrín
Juana Olivia Falcón Falcón (blog)
Sara Godoy
Juan Francisco González-Díaz
Máximo González Guardia (blog)
Desirée Jiménez Sosa (¡esa soy yo!)
Ana María Martín González
Isabel Santervaz
Belén Ventura Hernández
María José Vidal Prado
Cesáreo Antonio Vispo Lorenzo

Fidelidad

Adela se tambaleaba constantemente porque se sentía inclinada hacia dos hombres distintos. Los días impares la llevaban a los brazos de A, su amante, por el que sentía devoción. Los días pares la conducían al lecho de Y, su marido, acuciada por el deber marital. Como no quería faltar el respeto a ninguno de los dos en la cama, se prometió que siempre gritaría el nombre de ambos cuando hiciera el amor. Así, cuando sudaba sobre el cuerpo del amante, gritaba AY, AY y cuando temblaba bajo el peso del marido gritaba YA, YA.

Historia bárbara

Desconocemos si se trataba de un miedo animal a la cuchilla o de una dejadez antropológica; solo sabemos que Manolo se había dejado crecer la barba desde que el primer vello asomó, pubescente y atónito, a su rostro igualmente atónito y pubescente. Por lo demás, se había desarrollado con normalidad. Adquirió un gusto estereotípico por el heavy metal y consiguió un empleo como electricista. El vello facial y la gravedad de su voz resultaban, en conjunto, muy varoniles. Ganar el Concurso Mundial de Barbas celebrado en los Estados Unidos de algún modo suponía la culminación de sus esfuerzos o, según otros, de la pura inercia.

Por desgracia y paradójicamente, el premio consistía en afeitar la barba del ganador y exponerla, reconstruida, en el Museo Nacional de Barbas. Una única lágrima, grande como un puño, rodó junto a los restos gloriosos de aquella barba primigenia. Durante el proceso de afeitado se perdieron tres especies de aves autóctonas, cuyo destino fue perecer irremediablemente fuera de su hábitat natural. Manolo denunció a los organizadores del concurso, pero no por la extinción de los desdichados pajaritos. No. Tras deshacerse del pelo, nadie fue capaz de reconocerlo. Él mismo se enfrentó a una angustia existencial enloquecedora. No ha salido del país, puesto que en la frontera no pudieron verificar su identidad. Sus costumbres han cambiado. Ahora solo escucha jazz fusión. Se le ha aflautado la voz y no es capaz de hacer un puente como antes. Le han dado trabajo como contable y todos lo llaman Jack. Desde entonces no le ha vuelto a salir un solo pelo en la cara.

Jack acude al Museo Nacional de Barbas de vez en cuando y permanece un rato absorto frente a la vitrina donde se expone la barba de un hombre llamado Manolo.

Cómo hacer rodar un cortometraje II

¡El momento se acerca!

Por fin, el día 31 de octubre, en los multicines Monopol se estrenará mi cortometraje “Amor constante”, junto a la película La luz de Mafasca http://www.laluzdemafascalapelicula.es/


El estreno será el 31 a las 22.30. El cartel de mi pequeña aportación a la noche de Halloween ya está colocado en el Monopol.

Antes de entrar en detalles sobre cómo fue el rodaje (que los daré en el número III), quiero destacar el maravilloso trabajo tanto de los actores como de los maquilladores y de todo el equipo técnico. Esta ha sido mi primera experiencia en el mundo audiovisual y no habría resultado tan grata de no ser por la tremenda disposición y la excelente actitud de todo el equipo. Les agradezco de corazón que se hayan tomado tantas molestias en un proyecto amateur y sin financiación. De verdad que usaría eso de “me devuelve la fe en la humanidad”.

Por un lado, he tenido el placer de contar con unos actores tremendos. A Guacimara Correa no solo le debo su tremenda actuación sino que le agradezco de corazón todo lo que se ha implicado y lo que me ha ayudado. Ray López-Lorenzo ha llevado a cabo un trabajo actoral que pudiera parecer sencillo, pero que en realidad no lo es y (como podrán ver dentro de poco) lo ha dado todo y más. Roberto Kuzmanich me ha demostrado que los papeles pequeños, bien ejecutados, marcan una gran diferencia. Por último, Ana Cendrero me ha dado el regalo de su voz.

A Pari Pariente, la directora de fotografía, quiero destacarla por estar siempre dispuesta a cumplir con su trabajo a pesar de las situaciones complicadas que se le presentaron durante el rodaje. Paul Molina, que por desgracia finalmente no pudo ser el director de sonido, sin embargo nos ayudó muchísimo. Me ha dado una lección de profesionalidad y compañerismo. No me olvido de Enrique Esturillo, el encargado de la Edición, que ha desempeñado su labor con una gran visión y una tremenda eficacia.  También quiero darle las gracias a Guillermo Cabrera por su trabajo.

Raúl García no solo ha sido el autor del storyboard sino que junto a Pari Pariente ha logrado componer el espléndido cartel del cortometraje.

También he tenido la enorme suerte de contar en el proyecto con el compositor Ernesto Mateo, de cuya excelencia no cabe duda alguna. La música es una de las cosas de las que este corto realmente puede presumir.

Yurena del Cano no solo realizó un gran trabajo de maquillaje, sino que estaba siempre dispuesta a ayudar en cualquier cosa, ya fuera a pegar tela con cinta adhesiva, manejar órganos o arrastrar cadáveres. Nos contagió a todos con su entusiasmo. En cuanto a los efectos especiales, sabíamos que todo saldría a pedir de boca con la colaboración de FX Canarias. El trabajo de Vincent Crespo y Manuel Sepúlveda es siempre impecable.

Agradezco a Tatiana Alonso Carracedo, María Dolores Carracedo Moya y a Juan Alonso Trujillo que nos cedieran la casa para grabar. A Jorge Andrés Martínez hay que reconocerle su ayuda en la producción y sus constantes idas y venidas.

Por último, este cortometraje no habría sido posible sin la ayuda de Espacio Digital Gran Canaria, sin dejar atrás a los multicines Monopol, que nos permiten proyectarlo en la noche de Halloween.

Aquí tienen el teaser para ir abriendo boca. 

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=-jpso4eu6Ik]