Sin mensaje

Siete abejas rojas

tras la muerte del Rey;

durante la noche del vino

el llanto de un ciervo;

el brillo polvoriento de la luna

dentro de mi copa.

Doce veces sostuve en mis brazos

los hijos muertos de Teresa.

Me creció una gota de sangre en la frente

y los vates salieron desnudos

bajo el sol ciego del calendario juliano.

Los Guardianes cerraron las puertas

como si fueran pergaminos

y yo quedé al alba

sobre mi asiento de bronce,

esperando.

11 pensamientos en “Sin mensaje

  1. Si escribes así….yo quiero probar tu mousse de chocolate ¡¡ya!!
    Besos con alas y gracias por estar

  2. Muy bueno Desirée, tenés un estilo jovial y lúdico que llevás muy bein.
    Saludos, Aquileana 🙂

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