La verdad de la afrenta de Corpes

Este es un microrrelato que quedó entre los finalistas para salir en el libro El Cid Campeador: Microcantar de Mío Cid editado por la asociación Ego Ruderico. Se titula “La verdad de la afrenta de Corpes”.

Lo dejo por aquí.

Colada y Tizona nunca supieron si eran espadas con espíritu de mujer, o mujeres con espíritu de espada. Ante Rodrigo Díaz de Vivar simulaban luchar contra los moros, cuando lo que buscaban en cada batalla era entrechocar sus cuerpos y demostrar quién era la mejor, destruir a su rival y ganar el amor incondicional del Campeador. Lo único que ansiaban más era el cuello de Doña Jimena. Previendo las intenciones homicidas hacia su mujer, las regaló a los infantes de Carrión. Se dice que fueron ellas quienes los indujeron a cometer traición para volver a los ardorosos brazos del Cid.

Un pensamiento en “La verdad de la afrenta de Corpes

  1. ¡Muy bueno! Hay un cuento de Borges que narra el pelea a muerte de dos gauchos, pero más allá de eso, se trataba del enfrentamiento eterno y ancestral de los dos cuchillos.

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